Esta mañana se inició en la comuna de Curaco de Vélez el IV Seminario Agrícola del Programa de Desarrollo Territorial Indígena de esa comuna, en una actividad abierta a la comunidad que se desarrolla en el Centro Cultural.
Según informaron desde el municipio curacano, la instancia eso sí, tiene especial énfasis en los usuarios de este programa donde se entregará conocimiento que genere valor agregado a los productos agrícolas cultivados.
Cristián Vidal, jefe técnico del PDTI en Curaco de Vélez aseguró que este seminario también busca fomentar nuevos capitales de trabajo orientados a la innovación agraria y a potenciar la agroecología en la agricultura familiar campesina que se desarrolla en los distintos suelos presentes en este territorio isleño.
“Para ello hemos convocado a expertos en agroecología, quienes expondrán diversas técnicas y su aplicación en ecosistemas específicos, como son los sectores rurales de Curaco. Entre ellos destacan la agricultura agroecológica y su aplicación en Chiloé, utilización y aplicación de fertilizantes orgánicos, cosecha de agua, la declaratoria SIPAM y su aporte para una propuesta de desarrollo cultural con identidad chilota, el SIRDS_S como herramienta para fortalecimiento de los suelos degradados. El seminario es dirigido principalmente a usuarios del PDTI pero esto no es impedimento para que asistan otras personas interesadas”, dijo el funcionario.
El profesional destacó además, que el IV Seminario Agrícola se realiza en respuesta a la crisis ambiental de Chiloé, ya que “como equipo técnico estamos comprometidos con el cuidado del medio ambiente y buscamos fomentar una agricultura sustentable que renueve los químicos por substancias que actúen con la misma eficacia, pero que sean biodegradables.”
En el marco del mismo, se concretará una entrega simbólica de los estímulos al Capital de Trabajo, consistente en un bono de $ 100.000 para cada agricultor del segmento I. Este aporte será utilizado para la compra de fertilizante de papas, o concentrado ovino, alambre, malla, polines y carretillas, según las necesidades prioritarias de cada agricultor.








