El proyecto de remodelación del gimnasio fiscal sigue en el tapete. La discusión por mejorar el recinto entró en otra etapa, y fue el propio Alcalde Nelson Águila el encargado de aclarar el tema en una entrevista en Radio Chiloé: “Teníamos el proyecto pero el nivel central lo envió a la oficina de Arquitectura provincial y ahí está durante un año, hemos pedido el retorno de ese proyecto a nuestras oficinas para hacer una readecuación”.
¿Y qué pasó con la casa particular que se encuentra en ese lugar y cuyos habitantes no han señalado la posibilidad de partir?
Para no entrar en problemas y no pensar en un litigio que sería muy extenso, vamos a readecuar el proyecto, es decir, modificaremos y la casa seguirá en su lugar.
Interesante lo del Alcalde. Es un estratega, qué duda cabe. Un buen arreglo y esto se acaba…pero ¿Qué pasa con el proyecto? El gimnasio fiscal es un chiste. Que mejor definición que esta, la cual se apoderó de las redes sociales hace unas horas a propósito de las lluvias caídas en la zona y los torneos que ahí se juegan.
Valga la pena por lo menos decir que existe un amplio interés del municipio por arreglar esta penosa situación, por otro lado, resulta lamentable la cantidad de vueltas que ha presentado este proyecto. Pero a pesar de todo, tal vez, sea conveniente dar otro golpe de timón: no será necesario que los entes que ocupan el recinto deportivo se movilicen al respecto solicitando que las gestiones se apuren. No será el instante en que los administradores del recinto también den su opinión. Me `parece que en líneas generales muchos han criticado esta situación, sin embargo, pocos son los que realmente han golpeado la mesa para destrabar un proyecto que más encima está aprobado.
El espectro deportivo local ha tomado palco en este tema. Tirón de orejas pues el fiscal se desarma a goteras. Urge alzar la voz, por lo menos Águila, ya fue al rescate.
Fernando Álvarez Oyarzún
Profesor
Director Área Deportiva
Radio Chiloé








