El Fiscal Nacional, Sabas Chahuán, desplegó una destacada agenda en su visita a la Región de Los Lagos, donde además de participar en la inauguración de la nueva Fiscalía Local de Maullín, asistió a la primera Cuenta Pública a nivel de sedes locales desarrollada en la región, y cuya anfitriona fue la Fiscalía Local de Castro.
Sin embargo, la máxima autoridad del Ministerio Público remarcó su intención de estar presente en los distintos puntos del país, a modo de transmitir el espíritu de cuerpo de la institución.
“Que quede constancia que la Fiscalía es una institución nacional y le da la importancia que se merecen a las regiones y a la cercanía con la gente. En particular, con los usuarios, las víctima y los testigos. Queremos que sepan que hacemos nuestro trabajo profesional y dedicadamente, y que tratamos de perseguir a los delincuentes de la forma más rigurosa posible. Ha sido muy grato, porque es la primera vez que vengo a la Isla y todo lo que me habían contado es poco, la gente ha sido muy cariñosa”, dijo Chahuán.
Una de las preocupaciones que manifestó el Fiscal Nacional en su visita a la Isla Grande de Chiloé, fueron las desventajas que enfrentan los fiscales en la persecución penal.
“Hay una dedicación bastante acentuada de ambas policías, ya que no hay unidades especializadas. Confiamos en que se construya el laboratorio básico que se anunció para Ancud. Ambos aspectos favorecerían enormemente la persecución criminal. Sin embargo, los fiscales se han coordinado adecuadamente desde la capital regional, con Brigadas de Investigación Criminal (Bicrim) de la PDI y Sección de Investigaciones Policiales (SIP) de Carabineros presentes en la Isla, y ese trabajo ha producido resultados importantes, pero debería potenciarse, al igual que el trabajo del Servicio Médico Legal”.
Consultado por el alza de la carga laboral versus la baja dotación en la Fiscalía Local de Ancud, Chahuán destacó que desde que asumió en diciembre de 2007, se vienen aplicando mejoras en la gestión interna, a fin de hacer frente a esta problemática.
“Se comenzaron a aplicar modelos para uniformar procesos de trabajo. El procedimiento estaba calculado para la mitad de los ingresos y tuvimos que reformular para hacernos cargo. Además los recursos no son suficientes para abarcar todo lo que quisiéramos, y Ancud es una muestra de la realidad a lo largo de todo Chile. Sin embargo, con mística, dedicación y vocación, los funcionarios y fiscales hacen, no lo mejor que se puede, sino lo mejor que se debe, con los recursos que tenemos. Tenemos muchos defectos que tratamos de corregir, pero si lo comparamos con otros países nuestra Fiscalía prestigia al país”, dijo Chahuán.
Asimismo, el Fiscal Nacional destacó la labor de la dotación de Chiloé que no sólo debe superar sus problemas de escaso recurso humano y sobrecarga laboral, sino además remontar la falta de conectividad dado al aislamiento y aplicar planes específicos de persecución penal y atención de usuarios.
“Dentro de la uniformidad de gestión, se aplica en Chiloé y el resto del país, el Plan Orientación, Protección y Apoyo (OPA), que involucra a todos los fiscales y funcionarios en la atención de las víctimas. En violencia intrafamiliar, se aplican pautas de riesgo obligatorias y una atención inmediata, que implica tomar contacto con la víctima dentro de las 24 horas (de interpuesta la denuncia) y dentro de 48 horas tomar una medida de protección. Eso se está aplicando en Chiloé donde las tasas de violencia intrafamiliar son una de las más altas del país”, dijo Chahuán.
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