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El día que todo Chile dijo “NO”

5 octubre, 2012 Noticias

Hace 24 años, 7 millones 435 mil chilenas y chilenos participaron en el plebiscito donde se definía, más que la permanencia de la dictadura, el futuro institucional y democrático del país.

El resultado final fue un 44.01% por el SI y un 55.99% por el NO al régimen militar.

El 5 de octubre de 1988 se convirtió así en la fecha que marcaría el fin de la dictadura que durante 17 años se impuso en el país, encabezada por el capitán general Augusto Pinochet.

Era la derrota además de partidos como la UDI, Renovación Nacional, el Partido del Sur y otros, que apoyaron a Pinochet llamando a votar SI. Era el triunfo de la coalición Concertación de partidos por el NO, que reunía a 17 colectividades y numerosas organizaciones sociales.

Entre la noche del 5 de octubre y la madrugada del 6 de octubre hubo intentos de sabotear la voluntad popular. Pero se impuso la verdad y el hecho evidente de que la mayoría del país decía NO a la dictadura.

Ello significó que al año siguiente, se iniciara el proceso de transición que iría por dos carriles: recuperación de la democracia formal y derechos civiles y la mantención de un andamiaje institucional establecido por la dictadura.

Cabe mencionar La Constitución Política de 1980 estableció un periodo transitorio, que se extendía desde su entrada en vigencia, el 11 de marzo de 1981, hasta el término del mandato presidencial de Augusto Pinochet de ocho años, establecido nominativamente por ella (disposición transitoria decimocuarta).

En conformidad al texto constitucional, con al menos noventa días de anticipación a la fecha en que debía cesar en su cargo, es decir, el 11 de marzo de 1989, los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas y el General Director de Carabineros, o a falta de unanimidad de ellos el Consejo de Seguridad Nacional integrado además por el Contralor General de la República, debían proponer al país una persona para ocupar el cargo de Presidente de la República durante el periodo siguiente, sujeto a la ratificación de la ciudadanía mediante un plebiscito (disposición transitoria vigésima séptima).

Los efectos del resultado de dicho plebiscito serían las siguientes:

Si ganaba la opción «Sí», es decir, se aprobaba el candidato propuesto, el Presidente así electo asumiría el cargo el mismo día en que debía cesar el anterior y por un periodo de ocho años, entrando en plena vigencia las normas permanentes de la Constitución, salvo en lo siguiente: nueve meses después se debía convocar a elecciones generales de senadores y diputados y, en el intertanto, la Junta de Gobierno seguiría ejerciendo la función legislativa, hasta la instalación del Congreso Nacional. Esta se realizaría tres meses después de la convocatoria a elecciones parlamentarias.

Si ganaba la opción «No», es decir, no se aprobaba el candidato propuesto, el periodo presidencial de Augusto Pinochet se prorrogaría por un año más, al igual que las funciones de la Junta de Gobierno, y vencido dicho plazo tendrían plena vigencia las normas permanentes de la Constitución. Para esos efectos, noventa días antes de la expiración de la prórroga del mandato presidencial, se debía convocar a elección de Presidente de la República y de parlamentarios.

Por primera vez en la historia nacional, se realizaron franjas televisivas para ambas posiciones políticas. A un mes del referendo, el lunes 5 de septiembre a las 23:00, aparecieron los primeros spots, de 15 minutos cada uno.

Al poco tiempo se notó la superioridad técnica de la franja del «No». La franja de la oposición superaba en todos los aspectos a la del «Sí», en producción, contenido y mensaje. Por ello, el ministro del Interior Sergio Fernández, admitiría posteriormente: «Los resultados (de la campaña) fueron lamentables. Al cabo de muy pocos días nadie pudo ignorar la evidente superioridad técnica de la franja del No», mejor construcción argumental, mejores filmaciones, mejor música. Su melodía característica, en torno a la frase «La alegría ya viene», era tan pegajosa, que hasta los creativos de la Campaña del Sí en sus reuniones de brainstorming la tarareaban inconcientemente».

El logotipo de la Concertación era un arco iris, que buscaba simbolizar la unión de todos los espectros políticos opositores y el deseo de un futuro mejor. A pesar que la campaña presentaba crudos relatos de las violaciones de los derechos humanos, la campaña tenía características positivas, tratando de resaltar que el triunfo del «No» no implicaría necesariamente un gobierno socialista, como el de Salvador Allende.

Por otro lado, el «Sí» planteaba por una parte una estrategia centrada en resaltar la crisis ocurrida durante el gobierno de la Unidad Popular, al tiempo que trataba de mostrar un rostro democrático y amable del General Pinochet, que era visto como un militar rígido y severo. Con jingles y canciones alegres se mostraban a los músicos y personalidades famosas más importantes de la década de 1980, además de resaltar los progresos económicos ocurridos durante el gobierno de Pinochet.

Dentro de la campaña del Sí, aparte de los rostros políticos de derecha, hicieron parte de la franja televisiva: Marcelo Hernández (el Tío Marcelo de Cachureos), José Alfredo Fuentes y los deportistas Patricio Cornejo, Hans Gildemeister y Elías Figueroa.

Los comandos políticos también movilizaron a las masas: el día jueves 22 de septiembre el «No» dio inició a la «Marcha de la Alegría», que completó 10 días con cientos de miles de personas en interrumpidas manifestaciones y concentraciones, partiendo desde Arica y Puerto Montt para converger en Santiago. El «Sí», en tanto, respondió el día domingo 2 de octubre, al día siguiente de la llegada de la marcha a Santiago. Con esos dos actos terminó oficialmente la campaña.

Dentro de las causas que motivaron a la mayoría a votar «No», según una encuesta del CEP realizada en esa época, primaba la mala situación económica (72%), más que los derechos humanos (57%), debido al 20% de cesantía que existió durante el Gobierno Militar, y la mala distribución del ingreso, que explicaría por qué, en medio del aparente auge económico, se dieran estos argumentos.

Departamento de Prensa

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