Un arduo trabajo tuvo que desarrollar personal de bomberos en la tarde de ayer, para evitar que el fuego destruyera varias viviendas ubicadas en la entrada de la población Prat 1, en Castro Alto.
La emergencia se registró alrededor de las 16.30 horas, cuando una quema de espinillos, provocada por desconocidos, comenzó a avanzar en forma acelerada producto del viento reinante en el lugar, poniendo en riesgo la estructura de varios inmuebles ubicado en la parte sur de la calle Huillinco, vía de acceso a este sector poblacional.
Ante esta emergencia, concurrió al sector personal de bomberos, que había sido alertado de un incendio estructural en un primer momento, según explicó el segundo comandante de la institución, Ricardo Altamirano, pero una vez en el lugar se pudo constatar que se trataba de una quema de espinillo que amenazaba a viviendas “efectivamente la primera alarma nos señalaba de un incendio estructural pero una vez en el lugar se trataba de una quema de pastizales la que se extendió por toda la ladera y que en algún momento generó un peligro inminente a las viviendas que se encuentran en el sector” comentó.
Cabe indicar que una vez controlada la emergencia en el primer foco de fuego, sorpresivamente y producto del viento reinante en el sector, las llamas se propagaron rápidamente hacia la entrada de la población, poniendo en riesgo las viviendas que se ubican al final de la calle Guerrillero Manuel Rodríguez.
Fue en este lugar, donde la situación se volvió incontrolable, por lo que se solicitó la presencia de todas las compañías de bomberos de esta ciudad, para extremar los esfuerzos y evitar que el fuego se apoderara de las viviendas.
Sin embargo, la emergencia generó un mayor caos y preocupación, cuando una de las viviendas, que era arrendada por Juan Ancao Torres, fue alcanzada por una chispa y comenzó a arder en la parte de su entretecho, provocando daños en un 20 por ciento de su estructura, situación que fue controlada por bomberos.
No obstante a ello, el fuego seguía amenazando a otras viviendas contiguas por lo que el personal bomberil extremaba al máximo sus esfuerzos para evitar que las llamas provocaran una destrucción de mayor magnitud, lo que derivó en solicitar apoyo a unidades de los cuerpos de bomberos de Dalcahue y Chonchi.
El trabajo bomberil no estuvo exento de dificultades, producto de las corrientes de aire que se generan en la cuenca del río Gamboa y por la pronunciada ladera que existe en el lugar, donde se encontraba el foco principal de fuego, lo que impedía el desplazamiento normal de los voluntarios.
La emergencia fue controlada pasada las 18 horas, después de un arduo y exhaustivo trabajo de los voluntarios, quienes evitaron una tragedia como la ocurrida hace algunos años en la población Clara Barton, donde alrededor de 8 viviendas resultaron destruidas y otras 6 sufrieron daños de gran consideración.
Hasta el sector también concurrió personal de carabineros, quien a parte de adoptar el procedimiento de rigor y de regular el tránsito en las calles cercanas a la emergencia, desplegó labores de apoyo en momentos en que los vecinos sacaban sus pertenencias de las viviendas que eran amenazadas por el fuego.
Esta nueva emergencia, que pudo tener consecuencias mayores, recalca la importancia de tomar medidas preventivas como limpiar los matorrales cercanos a las viviendas o que los padres aconsejen a sus hijos para evitar la quema de espinillos en sectores periféricos de la ciudad, recordando que Castro, es una de las comunas que presentan un mayor numero de estos incendios de espinillos a nivel nacional, durante la época estival.
Departamento de Prensa








