En la iglesia San Francisco, ubicada en plena de plaza de armas de la ciudad de Castro, se realizó la misa por el descanso eterno de Juan Carlos Llauquén Andrade, quien durante la madrugada del domingo perdiera la vida de forma trágica cuando participaba de un paseo de fin de año organizado por la empresa donde el trabajaba.
Familiares, amigos y voluntarios de diversas compañías acompañaron a Juan Carlos en su último adiós que estuvo marcado por escenas de hondo pesar por la pérdida de este voluntario de 47 años, que dejo una huella imborrable en la gente que lo conoció muy de cerca.
El cortejo fúnebre recorrió las principales calles de la ciudad de Castro, incluso como tradicionalmente se realiza en Chiloé la sirena de la central de alarmas del cuerpo de bomberos “lloro” por última vez despidiendo a Llauquén Andrade.
Un iluminada avenida Galvarino Riveros acogió el lento caminar de los voluntarios que se congregaron para rendirle el último homenaje, ceremonia que fue acompañada en todo instante por una incesante lluvia que no fue impedimento para brindarle a Juan Carlos los honores correspondientes.
Juan de Dios Barrientos superintendente de bomberos señaló que “la verdad que lamentamos profundamente la pérdida de Juan Carlos, quien en vida fue una gran persona llena de sueños como todos, con actitudes incluso que lo llevaron a estar en altos cargos dentro de su compañía y del cuerpo de bomberos. No podemos todavía sopesar la gran tristeza que nos deja producto de este trágico accidente que le quitó la vida tan de repente” señaló.
El superintendente agregó que “como cuerpo de bomberos lo recordaremos como la gran persona que fue. A través de este medio de comunicación quiero reiterar las sentidas condolencias a su familia que sabemos esta sufriendo por tan repentino fallecimiento, solo me resta decir que estaremos siempre presente para lo que se necesite, porque sabemos que los momentos de dolor no se quitan fácilmente” dijo Juan de Dios Barrientos.
Cabe mencionar que a través de las redes sociales varios amigos expresaron sus condolencias a la familia y además compartieron algunos momentos que vivieron junto a Juan Carlos, sobre todo algunos voluntarios que con solo escuchar la sirena rompieron en llanto igual que la gran cantidad de gente que estuvo presente en el último adiós del conocido vecino.
Departamento de Prensa








