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Sin lugar a dudas este caso impactó a toda la comunidad ancuditana y sobre todo a la familia de Gladys Saldivia Calixto de 54 años de edad, quien perdiera la vida el 17 de octubre de 2006, cuando por una negligencia médica su familia no pudo verla más.
Según el abogado Julio Álvarez, la familia de Gladys Saldivia esperó por mucho tiempo por justicia, porque en estos casos son muy difíciles de buscar responsabilidades en un médico que lamentablemente, se sabe con certeza que cometió este gravísimo error, pero en cuanto a lo penal, la entidad estatal que lo respalda es el Servicio de Salud Chiloé, “es ella la que tiene que ahora indemnizar por daño moral a la familia por 35 millones de pesos, esta cifra fue aumentada sustancialmente debido a muchos parámetros que consignó la corte en su dictamen final, fallo que es muy difícil tenga apelación” sostuvo el jurista.
El abogado defensor agregó que la Corte de Apelaciones de Puerto Montt argumentó que por ser la victima una persona de avanzada edad la indemnización tiene sus aristas judiciales que avalan el aumento del monto a pagar “en esto hay que ser muy precisos, la madre de esta familia Torralbo tenia 51 años de edad, entonces con este solo dato la corte entendió que el titulo de daño moral se pagaba porque la mujer tenia que vivir hasta el último de sus días, es distinto cuando la negligencia se comete con una persona joven que tiene muchos más años por delante” explicó.
Julio Álvarez señaló además que “si bien nosotros atacamos judicialmente al doctor responsable de esta ilegalidad normalmente ellos son trasladados ha otros lugares y no tienen patrimonios como responder, son los Servicios de Salud los que son perseguidos judicialmente, porque es en estos lugares donde se cometen estos ilícitos, en términos prácticos la negligencia se cometió en el hospital de Ancud, entonces el Servicio de Salud de Chiloé es el que tiene que pagar que considero es un castigo ejemplar, debido a que no solo este es el primer caso” sostuvo.
El abogado manifestó que sería muy raro que la parte demandada se atreva a presentar una apelación “aquí no hay ninguna duda sobre la ocurrencia del hecho y de la responsabilidad del profesional médico. Hablamos de Fernando Segundo Córdova Guerra, quien en el 2006 era jefe del Servicio de Cirugía del Hospital San Carlos de Ancud y que lamentablemente cometió un grave error que tuvo como consecuencia la muerte de una mujer que solo buscaba un diagnóstico ante su consulta no que se la entregara a su familia en ataúd” precisó.
Luego de conocer este fallo, la familia ahora seguirá esperando, por un corto tiempo eso sí, por los siguientes pasos que Julio Álvarez simplificó en un solo punto importante “el acto siguiente según entendemos nosotros es que, una vez llegando la causa nuevamente al juzgado de Letras de la ciudad de Castro, sería contactarnos con los abogados del Servicio de Salud de Chiloé para ver la forma y rapidez del pago” dijo.
Cabe mencionar que el jurista a cargo de la acción judicial explicó que la familia esta pasando por un doble sentimiento “por un lado están con bastante alegría, porque pese a la larga espera, lo tedioso y lo engorroso que fue esta causa, por fin hay justicia pero por otro lado hay desazón porque es el cierre de un capítulo que significó la muerte de unos de sus familiares, con esto quiero decir que ninguna indemnización hará que se recupere la vida de la victima” puntualizó.
“Lo esencial acá es que haya organismos que respondan ante un caso como este, porque no hay nadie que este por sobre la ley. Además quiero agregar que la Ley Auge, que también prevé este tipo de situaciones, tiene que ser modificada sustancialmente de manera que facilite el acceso a la justicia para que estos procedimientos no duren tanto” explicó.
Finalmente Julio Álvarez dijo que son los tribunales que tienen que ver el tema de las costas, que son estos organismos, tanto de primera como de segunda instancia, en el caso de la Corte de Apelaciones, los entes reguladores que tomaran la decisión de aumentar el monto a pagar, pero debiera, según su apreciación, existir ese castigo.
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